Esta es la historia de Haize y de ….
El 10 de julio de 2018 ingresé por preeclampsia grave en el hospital universitario de Basurto, Bilbao, estaba embarazada de 26 semanas, la ginecóloga según me dijo esa palabra rara que en mi vida había oído «preeclampsia» seguido me dijo «vete a esa habitación que no hay nadie y llora». Entre cajas, en ese almacén, lloramos, mucho.
Lloré y mucho…conseguí 6 días de «ganancia», «cada día es un mundo» me decía cada persona que entraba en la habitación…
Al final con 27 semanas + 1 día ya no aguantamos más, cesárea urgente por casi eclampsia y cada una a una UCI.
Y así vino al mundo mi hija, 610gr, 27 semanas + 1 día y CIR. Un puto drama.
Pero yo estaba «contenta» las dos estábamos VIVAS.
A partir de ahí…sacaleches, incubadora, día a día contando gramos….y así 13 semanas de hospital.
Me apetece contar lo bueno, en esas 13 semanas primero conocimos a una familia que estaba en las mismas condiciones que nosotros, bebé de 26 semanas, fueron nuestro salvavidas, conectamos en el primer segundo y eso que éramos la noche y el día. Cada día allí éramos unos las muletas de los otros y a mi me reconfortaba saber que mi hija «dormía» acompañada de otro bebé.
Pasamos mil penurias, pero acompañados, despues de unas semanas apareció otro bebé 24 semanas, y ya éramos más… mal de muchos… pero a mi me consolaba saber que no era la ÚNICA a la que le pasaba esto. Nunca se habla de los partos y embarazos que van mal…todo siempre parece ir bien.
Y finalmente tras 13 semanas, salimos del hospital pero ahí no acabó todo, en casa para mi empezó lo peor; miedos, incertidumbre, incógnitas que se «iban a resolver con el tiempo»… y parecía que el tiempo no pasaba, pero sí ha pasado, y afortunadamente mi hija está PERFECTA. Ni una secuela.