Psicológicamente mi pareja y yo ya estábamos derrotados…. Yo sobre todo obsesionada con el tema…. Como digo nadie nos ofrecía tampoco ningún grupo de apoyo psicológico, nada. Es muy duro pasar por esto.

Llega el segundo intento de fecundación in vitro, que aunque está vez me cambiaron mínimamente la medicación, conseguí algún embrión, de mala calidad. Me pusieron 2. Mínimamente esperanzados de que al ser 2 funcionaria… pues no. Los 15 días que tienes que esperar para saber si estás embarazada son horribles.

Finalmente a mi me bajó la regla antes de los 15 días por lo que ya sabíamos que no había funcionado, aún así, te hacen hacerte la analítica para ver el resultado. Te llaman por teléfono y te dicen, no estás embarazada, te volvemos a meter en la lista de espera para el último intento…. Y ya contestas, “vale”. Totalmente resignada a un proceso que funciona así y que está totalmente protocolizado, sin tener en cuenta cada caso de forma individual.

El desasosiego era tal, que decidimos acudir a una clínica privada , y aquí vimos la luz. La primera cita fue en agosto, y yo ya estaba embarazada en diciembre

 

. El trato, la humanidad, la rapidez, y sobre todo la sensatez fueron de una calidad humana increíble. Te trataban como si estuvieras entre algodones, cuidando el más mínimo detalle, tanto a nivel de pruebas y tratamientos como a nivel psicológico. Una maravilla. ( Depende de la clínica claro, porque estuvimos en otras que parecía que te vendían los tratamientos como si fueras a comprar un jersey).

Después de casi 4 años estábamos embarazados!!!!! Pero todo lo pasado me pasó factura, tuve un embarazo físicamente bueno pero psicológicamente horrible, vivía con el miedo constante de perderlo, siempre alerta.Por suerte eso no pasó, pero no pude disfrutar absolutamente nada del embarazo.

Pero todo no terminó ahí! Que va…. Mi hijo quería venir al mundo, pero no de una forma tranquila….

A las 35 semanas rompí bolsa, fuimos al hospital y me pusieron oxitocina para desencadenar el parto. Cada vez que tenía una contracción los latidos del bebé desaparecían durante unos segundos pero luego volvían. Hasta que en una de las contracciones los latidos desaparecieron y no volvieron. Entraron corriendo como 8 personas en la habitación, hicieron salir a mi pareja, me quedé sola, sin saber qué pasaba mientras me ponían de mil posturas para ver si encontraban los latidos; yo estaba totalmente en shock, muerta de miedo, pensando que esta vez el sueño había durado 8 meses y que mi hijo quizás había fallecido. Me comunicaron que iba directa a quirófano para una cesárea de urgencia, epidural y a quirófano.

Mientras me practicaban la cesárea creía que me moría, no he sentido un dolor físico tan grande en mi vida, de hecho, chillé como una loca de dolor mientras me lo sacaban, y es que no dio tiempo a que me hiciera efecto la anestesia. Se me estaban durmiendo las piernas mientras me cosían después de la cesárea.

Pero todo eso me dio igual cuando vi durante 1 segundo a mi hijo, como a 2 metros de mi, (lo sujetaba un sanitario), estaba vivo, lloraba como un loco, pero se lo tenían que llevar corriendo a la incubadora. No pude cogerle, no pude tocarle, no pude olerle, nada. Di a luz a las 14h de la tarde y no me dejaron bajar a verlo hasta las 11 de la noche….  debido a la cesárea. Únicamente mi pareja me mandaba videos desde la unidad de neonatos para que pudiera verlo y ver que estaba bien.

 Illari, Pesó 2,160 kg y midió 44 centímetros.

Estuvo 6 días en incubadora porque no sabía respirar solito, pero una vez aprendió nos mandaron a casa y ha estado sano siempre.

Es duro que conozcas a tu hijo en una cuna de neonatos, intubado, lleno de cables, con pitidos de las máquinas constantemente… pero ahora miro atrás y pienso…. Fue duro, si. Pero aquí estás, sano y con una sonrisa que no pierde nunca, cariñoso, risueño, juguetón y sí, sigue siendo un poco rebelde, pero visto lo pasado, está en su naturaleza.

Y esta es nuestra historia, un camino largo. Duro no, durísimo, al menos para mí. Pero con final feliz.